3. DESCRIPCIÓN DEL SERVICIO
En primer lugar, se analiza la documentación disponible sobre el equipo. Luego se controla el estado del equipo a través de pruebas visuales y de funcionamiento. Se verifica la existencia de todos los dispositivos de seguridad necesarios y su correcto funcionamiento.
Si esto no resultase suficiente para emitir un juicio sobre la integridad del equipo, podrá ser requerida la realización de ensayos no destructivos o desmontaje de piezas, a criterio del inspector. Los ensayos no destructivos que puedan solicitarse estarán a cargo del cliente y deberán ser coordinados por él mismo.
Finalmente se realizarán ensayos con carga, en caso de estar garantizadas las condiciones necesarias de seguridad y en el caso de las grúas fijas deberá existir el diseño de las estructuras portantes de los equipos debidamente respaldadas por la documentación aplicable (memorias de cálculos, planos, etcétera).
El ensayo de carga se realizará con una carga cercana a la capacidad máxima del equipo que será provista por el cliente.
TÜV Rheinland no se hace responsable por daños a bienes y a personas, en caso de producirse la rotura de equipos o partes defectuosas.
Una vez concluida la inspección, se deja constancia de la misma en el lugar donde fue realizada y posteriormente es emitido el informe final, detallando el resultado de la misma, y los posibles defectos que hayan sido encontrados.
En caso de haber sido detectados defectos, el equipo no será certificado, y el cliente tendrá un plazo de 15 días para corregirlos y coordinar su reinspección. Vencido este plazo se deberá realizar la inspección en su totalidad nuevamente.
En caso de resultado favorable, el equipo puede repetir una inspección del tipo periódica en 1 (un) año o 6 (seis) meses, en base al tipo de uso y severidad de trato al que hayan sido sometido. Estos equipos serán identificados con una oblea autoadhesiva en donde figura el mes y año que debería tener una próxima inspección, en caso de que los mismos resulten certificados.
Se aceptarán solamente los protocolos de END avalados por inspectores de soldadura calificados por los organismos habilitados a tal efecto, o también protocolos emitidos por personal de END certificado preferentemente (aunque no de forma excluyente) por un organismo acreditado según ISO 17024.